Trapitos

Queremos compartir con ustedes una práctica habitual en nuestra casa: los “trapitos”.

Con bebés, estos trapitos se usan para limpiar la cola al momento de cambiar el pañal, o reemplazando carilinas o servilletas de papel para limpiar la cara, absorber líquidos que se volcaron, etc.
Al mismo tiempo, o si los bebés ya crecieron, estos trapitos cumplen la función de las servilletas de papel: sonar narices, limpiarse la boca o las manos, etc.
Colocándolas a una altura baja, los niños más pequeños aprenden a usarlas sirviéndose solos, aportando a su autonomía.
Consiste en colocar en un bolsero (de esos que se usan para las bolsas de plástico, con elástico arriba y abajo) una cantidad de retazos de tela de algodón, que luego de usados se echan en un tacho, balde o bolsa especialmente destinada a ellos, para más tarde (¿una vez por semana quizás?) lavarlos todos juntos en el lavarropas (o junto con los pañales). Es muy fácil, económico, práctico, no contamina (ni al desecharlos ni al producirlos y transportarlos), y es mucho mejor para la piel. Si hay que decir la verdad, lo más trabajoso de todo es colgarlos, uno por uno… Pero después se meten sin doblar ni nada en el bolsero (no importa que estén todos arrugados), muy rápidamente.
¿De dónde sacar los retazos?
Por un lado, nosotros ofrecemos estas toallitas fabricadas con algodón orgánico (tela jersey doble).
Pero también es posible hacerlos en casa.
Si se usa tela jersey (de remeras) no es necesario hacerle dobladillo porque no se deshilachan. De una remera vieja cortada en pedazos es posible sacar montones de trapitos.
A la izquierda pueden ver una foto de nuestros trapitos en la cocina (bolsero violeta, trapito de remera rosa, y abajo tacho de basura que ya no sirve por estar agujereado, cubierto de bolsa impermeable, la cual sería prescindible)
¡Ojalá les sirva! Cualquier pregunta no duden en mandar un mail.

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