Sobre los precios justos

Hay días en que rebosamos de alegría frente a comentarios de madres felices por usar nuestros productos, palabras alentadoras o agradecimientos por compartir info sobre la confección de pañales de tela. Sin embargo, hay días en que palabras negativas respecto a nuestros precios, llegan a nuestros oídos. Por eso queremos compartir con ustedes algunas cuestiones, vamos en orden.

Nuestros productos se fabrican con materia prima de primera calidad: algodón orgánico y lana orgánica. Estos materiales son costosos, ¿por qué? Porque al no recurrir a químicos en NINGÚN punto de su manufactura, tienen mayor pérdida, requiere una selección más rigurosa, necesita más cuidados y no se realiza de manera industrial. Además cuentan con los certificados correspondientes (GOTS: Global Organic Textil Standard), que avalan el proceso desde el inicio hasta el fin, y esto también tiene un costo. El hilado y tejido (tanto de algodón como de lana) suele estar repleto de sustancias químicas nocivas, que facilitan la tarea a costa de perjuicios al planeta y la salud, pero no es así en el caso de nuestra materia prima. Los teñidos también se realizan siguiendo estas líneas.

Luego continuamos con la confección. Ya es conocida la explotación laboral que acontece en numerosos talleres textiles, por esta razón, y a pesar de las diferencias de costo, elegimos trabajar con mujeres independientes, cooperativas, madres desocupadas, proyectos sociales y similares. De esta forma, el 100% del pago, llega a manos del trabajador, y no se distribuye entre trabajador y patrón del taller. Más allá de esto, nosotros proponemos los pagos al trabajador (y no al revés), siempre más altos que lo usual. ¿Por qué? Porque creemos que los oficios manuales requieren habilidad, experiencia, responsabilidad, y tienen que estar bien pagos, porque respetamos la dignidad de las personas que trabajan para fabricar los productos que luego consumimos, porque no nos parece justo pagar precios mínimos por trabajos que esperamos que sean de máxima calidad.

No queremos dejar de mencionar que buscamos ser coherentes en nuestro trabajo, responsables con el cliente y generosos con nuestros conocimientos. Por eso queremos confeccionar productos que podamos ofrecer con orgullo, sabiendo que la materia prima no proviene de países en los que desconocemos la forma de trabajo, sabiendo que no se usan productos químicos para abaratar costos, que no hay manos trabajando a disgusto en nuestras prendas y pañales (porque además creemos que la energía de quienes fabrican lo que usamos también se trasmite al objeto). Buscamos ser un emprendimiento que sea ejemplo de conciencia para nuestros hijos, porque no sólo trasmitimos valores con nuestras palabras, sino también (y principalmente) con nuestras acciones, y el consumo responsable es una de ellas.

Como conocemos la compleja realidad económica que atraviesan muchas familias, es que compartimos información para que cada uno pueda fabricarse sus propios pañales en nuestro blog, y que de esta manera el dinero no sea un impedimento para el consumo consciente.

Por esto, nos parece importante empezar a diferenciar, y fijarse si un producto es “caro” o si tiene un precio justo, pero no lo puedo pagar.

Opina